lunes, 30 de noviembre de 2015

Las huellas...

Las huellas

Todo esto paso antes de que mi hijo Max tenga 1 año de edad, el en ese momento tenía unos 4 meses, como el no tiene madre, una amiga llamada Rebeca lo cuida muy bien como si fuera su mamá, ella se había encariño mucho con Max eso era… era bueno pero no me dejaba tranquilo, a veces escuchaba a la noche que ella se levantaba e iba a la cuna de Max cuando el lloraba y decía:
-Hijo aquí esta mamá…
Yo pensaba que era solo porque ella nunca tuvo hijos y quería tener uno. Yo la dejaba porque era como si ella fuese la madre.                                                                                                    
Una tarde muy soleada Rebeca me dijo que se iba a ir a Brasil una semana, izo sus valijas se despidió y tomo un avión según dijo ella por teléfono.
Yo trabajo de doctor en un hospital cerca de mi casa y con todas las emergencias estoy mucho tiempo allá, entonces tuve que llamar a mi madre que se quedara con Max, ella se quedó dormida en mi cama después de dejar a Max en su cuna. Pero cuando volví a mi casa mi madre estaba encerrada en mi habitación y Max no estaba. Cuando llame a la policía mi mamá no podía decir nada porque ella estaba dormida y no sintió ningún ruido. Una semana después Rebeca aun no volvía no contestaba las llamadas y en los aeropuertos no sabían ni si había viajado o si había vuelto. Yo pensaba, que extraño que dos personas desaparezcan de repente.
Esta noticia llego a los diarios, noticieros, revistas y hasta carteles por las calles. Yo ya no savia que hacer.
Una mañana un policía vino a mi casa y me dijo:
-Señor tenemos otra idea. Me dijo con una cara muy seria. Podemos sacar huellas digitales de los picaportes.
-Sí. Dije muy decidido.
En ese momento comenzaron a sacar las huellas que habían. Y unos pocos días después nos dijeron varios nombres que salieron de esas huellas digitales
-Aquí están los nombres: Susana castillo, Agustín Rivadavia, Juana……
Y así dijo todas las personas que habían tocado  los picaportes, entre ellas estaba Rebeca pero no iba a desconfiar de ella la que estaba desaparecida o supuestamente en Brasil.
Esa noche ya no podía mas necesitaba a mi hijo, asique empecé a pensar en vos alta todo lo que me salía de la cabeza
-Podría haber sido un secuestrador que usaba guantes y no se vio en las huellas, también podría haber sido ese antiguo amigo con el que nos peleamos mucho José Lufes que estaba en la lista de personas de las huellas. Estuve así hasta la mañana que llego mi mamá y me dijo:
-Hijo creo que se con quién esta Max
-¿Con quien mamá?
-Estas seguro que quieres saber
-Por una vez en tu vida no le pongas suspenso a todo y decime ya
-Bueno... pensé, justo la misma semana que esa tal Rebeca, que nunca me callo bien, se fue a Brasil Max fue secuestrado, Rebeca no atiende teléfonos ni contesta mensajes, ella siempre fue muy pegada con Max y le decía hijo a la noche cuando lloraba y vos no la veías pero por suerte tuve un hijo tan lindo que sabe muy bien escuchar, también están sus huellas en el picaporte y ella tiene las llaves de la casa, hijo… ella tiene a Max ¡¡¡
Apenas mi madre me dijo esto lo pensé y llame a la policía
-Señor hay que rastrear a Rebeca con su celular. Me dijo el oficial de policia.
-Pero ella no atiende los teléfonos. Le respondí
-Y que la mamá de Rebeca la llame. Dijo mi madre.
Fuimos hasta la casa de su madre y le pedimos su teléfono
-Hola mamá a que no sabes ahora tenés nieto. Dijo por teléfono Rebeca
-Tenga cuidado con lo que le hace a ese bebe, ya sabemos dónde está. Dijo el policía.
Y en ese instante Rebeca colgó el teléfono.
Localizaron la llamada y vimos que Rebeca no estaba lejos estaba en una ciudad llamada Sirí. Cuando llegaron encontraron a Rebeca en las calles con Max, y en cuanto ella nos vio comenzó a correr. Me baje del auto donde fuimos, corrí con todas mis fuerzas hasta que llegue a donde estaban y le saque a Max de sus brazos. Rebeca se callo al piso y comenzó a llorar, pedía visitar a Max abecés pero yo no la deje, no iba a dejar que una persona como ella estuviese cerca de mi hijo. Se la llevaron presa por secuestrar a un menor, pero yo no me sentía bien por lo que había echo.
Ahora mi madre vive con nosotros y Max ya tiene 1 año, en cuanto a mi… estoy feliz con mi hijo.


Fin

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